El blog de Emma Roca
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Tortugas y Liebres

Llegar a Denver siempre es agradable porque sabes que estás en Colorado, uno de los 50 estados que más nos gusta con diferencia.

Antes de la carrera esta vez he tenido casi 4 semanas para preparar bien la adaptación a todos los niveles, pero viajar con la familia y aprovechar para también hacer vacaciones no siempre es fácil.

Aun así hemos podido estar con el Dave Mackey y el Travis Macy al Echo Lake y el Mt. Evans entre 3500 y 4500m, con el Shane Sigle a Durango y disfrutar del Colorado Trail, ir a Silverton y Ouray para volver a dormir en altura e incluso encontrarme un Lince que no me dejaba avanzar ... *

Hemos podido estar con la Danelle Ballengee en Moab (Utah) y sufrir el calor y un poco el miedo de perderme y quedarme sin agua por caminos en el desierto de los slick rocks, ... O ir a las montañas de La Sal para escuchar coyotes en la madrugada.

Pasar por Logan (Utah) y correr una media maratón de asfalto para quitar un poco la carbonilla y conocer de 1ª mano la gente de Altra, un encanto.

Ir a ver a Rebecca Rush en Ketchum (Idaho) y flipar de los perfectos y super corribles senderos (sobre todo muy ciclables) donde me costaba dejar de correr. También aprovechar para ver la película que acababa de presentar (Blood Road) sobre la búsqueda del avión de su padre derrumbado por la artillería terrestre vietnamita en el Ho Chi Min trail en bicicleta... ¡Espectacular!

Para finalmente llegar a Steamboat unos días antes y ya ir aflojando, descansando y mentalizarme para la carrera que me esperaba. Pero unas horas antes de llegar, con el cruce de 3 ciervos en la carretera en plena noche, no pudimos evitar chocar con uno de ellos, por suerte solo con su culo y nuestro frontal izquierdo, sin afectar el motor, ni cristales ni nosotros, pero si nos llevamos un buen susto y el coche quedó con un buen agujero.

Este 5º año que vengo a USA para combinar vacaciones en familia y carrera de ultrafondo no deja nunca de soprenderme y siempre me voy con muchas experiencias nuevas y más unida que nunca a los míos. Cuando estoy en plena carrera, saber que los tengo allí y que en algunos avituallamientos me los encontraré, me da una energía extra que me encanta.

Después de casi 30 días viajando por Colorado, Utah y Idaho el día de la carrera llega, los nervios no se olvidan de aparecer y todo parece que se vuelva completamente secundario.

Una ultra no se puede subestimar (ni un maratón), y hay que ir preparada tanto física como mentalmente, saber que vas a sufrir, controlar el material y la comida que llevarás, descansar lo que toca y sobre todo ir más motivada que nunca. En una carrera tan dura no se puede ir con pocas ganas porque a la mínima abandonas.

Recuerdo todos los puntos donde me han asistido en las carreras que he hecho previas en USA: Speedgoat el 2013, Leadville 2014, Western en 2015, Hardrock en 2016 y Run Rabbit este año. En muchos de los entrenos previos he vivido la vida salvaje cruzándose con algún oso, serpiente cascabel, lince o coyote. Único.

Este año, en los días previos, un gran incendio forestal a unos 30km había dejado un ambiente de humo y ceniza por toda la zona que se hacía difícil respirar bien. La organización había advertido que los asmáticos o gente con problemas respiratorios vigilaran, y que las marcas que se harían en esta edición no serían las mejores debido a la calidad del aire.

Aun así el día despertó perfecto, ni mucho calor ni mucho frío y con el aire bastante más claro que los días previos. Las "tortoises" salían a las 8 am y los "hares" a las 12am. Estos últimos eran los más rápidos, los que no podrían usar ni bastones ni “pacers” y donde estábamos unas 10 chicas para luchar por el podio.

La carrera empieza subiendo y el ritmo no puede ser alto porque por delante hay 170km y más de 5000m positivos a completar. Es una ultra con unos cambios de temperatura entre la noche y el día muy bestias, pasando de 37º a la salida, a -5º durante la noche. El recorrido va haciendo bucles por la zona de Steamboat Springs, un pueblo muy activo y auténtico de las Rocky Mountains de Colorado. Como siempre en estas carreras americanas de 100 millas el ambiente es auténtico, con gente que le apasiona hacer lo que hace, con corredores que viven cada milla que pisan, con toda la familia implicada en el gran día, con una tradición de generaciones haciendo la misma carrera sin manías ni complejos, sin idolatrar fantasmas ni ídolos efímeros, sencillamente corren por el placer de correr. Me encanta.

Desde un inicio Courtney Dauwalter marcó un ritmo inseguible manteniendo el primer lugar de principio a fin. Ya había ganado el año anterior y esta vez tampoco falló, pero estuvo a punto de abandonar debido a una caída en la última bajada, cuando ya solo quedaban 4-5 millas, por suerte pudo seguir bajando (con dolor de cabeza y viendo muy poco) y como tenía una gran ventaja respecto al resto de rivales no tuvo problemas para terminar en un excelente crono y 1a posición. Yo y las otras corredoras íbamos cambiando las 5 primeras posiciones de la clasificación durante toda la carrera, y no fue hasta las últimas 3h que se decidió el podio, pero la segunda plaza no fue hasta los últimos minutos después de más de 22h corriendo.

Siempre intento empezar a un ritmo que sé que puedo mantener tanto tiempo como haga falta. Trato de no acelerar demasiado (en subida tampoco puedo, pero en bajada procuro no arriesgarme ni darlo todo al principio, por miedo a sobrecargarme y luego claudicar el resto de la carrera). Mi ritmo, lento pero constante, hace que hacia el final de la carrera pueda incluso ir más rápido para terminar de vaciarme al llegar. Y así fue.

A excepción de dos tramos que por mala gestión no fui como esperaba (uno por no coger el frontal tuve que acelerar para llegar al siguiente control antes de que anocheciera - de Cow Creek a Olympian-, y otro por dejarme la mitad de la comida tuve que ir más lenta por falta de energía -de Fish Creek en Long Lake-), el resto de carrera fue muy bien, midiendo cada paso, cuidándome (suerte de los rice cakes que son comida normal para evitar dolores de estómago y subidas bruscas de insulina), cambiándome de ropa y zapatos en el momento justo (en Olympian cuando anochecía quedé en pelotas para limpiarme la suciedad de 3 caídas que había tenido previamente y ya aproveché para ponerme ropa larga y limpia para pasar la noche con la ayuda de toda mi familia de asistencia -la Mariona me sacaba calcetines, Irina me mojaba la cabeza y la espalda, Martín me daba la comida, David me arreglo la bolsa y la Mindy una amiga me cambiaba las Altra ... Estaba asistida como una reina -). Cambié de calzado una vez de un modelo más ligero y fino para los tramos iniciales y técnicos (Lone Peak) a uno con más almohada y cómodo para terminar el resto de la carrera (Olympus). Lástima que la assistencia en esta carrera se ve poco, yo la vi solo en 3 lugares (pero dos de ellos se repetían). El resto de puestos de asistencia (hay 15 en total) había una organización impecable, ¡unos voluntarios super agradables y una comida inmejorable! ¡Incluso en uno de los controles te hacían la hamburgesa al punto!

Los momentos duros, fueron al oscurecer, recuerdo la subida a Fish Creek por la carretera durmiéndome y pidiendo a la gente que sobre pasaba que me hicieran un grito si hacía alguna S más larga contra coches que bajaban. También lo pasé mal en la madrugada, de 4 a 5, que aparte del sueño, iba cansada, con ganas de comer normal y un poco decepcionada del tiempo más lento que estaba llevando. Pero en los malos momentos es cuando una debe seguir, no parar, buscar estrategias (me pongo música a veces, esta vez llevaba una lista de spotify seleccionada por mi hija mayor Irina, pero que cuando llevaba muchas canciones de Ariana Grande ya quería cambiar de registro, y algunas canciones de los Gossos me servían de terapia ... El dolor siempre está (¡no nos engañemos!), sobre todo cuando tienes heridas de las caídas, ampollas o uñas tocadas. La barriga no siempre está perfecta y puede ir acompañada de diarrea. Y las horas van pasando sin todavía ver el final, el día antes estabas durmiendo en una cama cómoda y confortable, bien comida y con ropa cómoda y ahora estabas en una situación completamente extrema.

Cuando se hace de día es el momento que la energía reaviva, yo estaba entre Summit Lake y Long Lake y el frío era considerable, con temperaturas rozando los 0 grados, yendo por caminos que en cualquier momento no era de extrañar cruzarte con algún unglado importante. Recuerdo que ya estaba un poco impaciente de llegar a Long Lake para poder comer bien de nuevo, con agua nueva y quitarme la ropa de invierno, cuando me encontré un cazador en sentido contrario. Le pedí si faltaba mucho para Long Lake y me dijo "no mucho" con cara de pocos amigos porque a esa hora de la madrugada seguro que no le gustaba el paso de corredores espantando sus presas.

La gestión de un ultra no es fácil y hay que encontrar un equilibrio entre cuerpo y mente. Muchas veces el cuerpo agotado y dolorido intenta ganar la batalla haciéndome ir más lenta o sencillamente abandonando, pero nuestra cabeza debe hacer el resto, debe mantener la calma, tiene que buscar motivaciones, debe saber gestionar todas las horas y evitar pensar en el sueño, el malestar o el dolor que cada segundo están presentes. Y si toda la situación le sumas la competición ... ¡No es fácil! Yo al ser muy competitiva siempre me sirve para sacar las fuerzas de donde piensas que no están y de darlo todo, vaciarme por completo y cuando cruzo la línea de meta muchas veces no puedo ni dar un paso más, me mareo e incluso vomito.

En esta Run Rabbit la 2ª y 3ª posición iba variando constantemente. Cuando Michel Yates abandonó fue un disparo de energía para ver asegurada la 3ª o 4ª plaza ya que era una de las favoritas (y tiene el récord de la prueba), cuando la que iba 2ª tuvo que parar a las 3 de la madrugada a comer en plena subida de una pista tediosa (de Dry Lake en Summit Lake) ya me veía con la 3ª plaza más segura, y todo ello iba dando alas a mi cuerpo ya tocado. Pero cuando la que iba segunda la pasé de tener a 15 min a Summit Lake, después a 9 min a Long Lake para finalmente a 3 min en el último control antes de la llegada (Mt. Werner) sabía que la 2ª plaza era posible, y aunque las piernas ya hacía rato que querían parar, alargaron el paso y bajaron como nunca los últimos km’s hasta meta (1200m negativos en poco más de 8 km ...), la 2ª en verme sobre pasarla ya no dijo nada, sabía que en bajada era muy difícil ganar tiempo y más cuando te han atrapado por detrás. Yo seguí vaciándome hasta el final procurando no caer y focalizada en entrar a meta entera. 3 minutos más tarde llegaba ella. Lo había conseguido y el cuerpo y la mente no habían fallado. Allí estaba la familia y los amigos que me habían ayudado durante la carrera. Irina lloraba a mi lado con la emoción de hacer 2a. Sin ellos me faltaría un gran pilar, les debo mucho.

El viaje a las Américas este año ha sido completo, con muchas vivencias viajando todos juntos y con la culminación de una gran carrera, que me ha llevado más de 22h luchando contra los factores más duros de una ultra, pero que como todo, aprendes, te curtes y sobre todo te llena. Si no, porque gastaríamos tanto de nosotros para hacer tal estrepitosa tontería? a mí me encanta correr, no me gusta sufrir, pero lo gestiono y sé que al final saco mucha más satisfacción que no arrepentimiento. Y también me gusta estar delante, porque esconderlo? de esta manera sigue viva la chispa de la competición y pese a tener  44 años, 3 hijos y muchos proyectos reales, quiero seguir poniéndome calzado de correr y sigo poniéndome nerviosa el día previo a una gran hazaña. Carpe diem.

Fotos: Jan Depuy
Sponsors: Altra running shoes, Ultimate Direction, ArchMax, Polar, Natursoy, Veritas, Cebe, Marmot, Silva.

* Historia del Lince:

En uno de mis entrenamientos en ayunas a las 6am esta vez encima de Silverton, en un trozo de recorrido de la Hardrock ... ¡Un lince me hizo parar mucho rato sin querer marchar! Hay entre 150 y 250 en todo Colorado y tuve la suerte de encontrarme uno que en vez de huir se quedó vigilándome detrás unos arbustos.

Cuando vi que saltaba detrás de un árbol caído y no se movía, solo me vigilaba, ¡no sabía qué hacer! ¡Estaba acojonada! (Hacía un metro de alto aprox y grande como un gran danes!). No tenía cobertura en el móvil para preguntar qué hacer o mirar por google "ataque de lince en persona?" ...

Cogí una piedra y un palo puntiagudo y llamándole le dije q se fuera ... Yo pensaba q seguía donde estaba (detrás de un árbol caído), pero al seguir avanzando por el sendero de golpe me lo encontré a 2m mirándome fijamente detrás de unas plantas junto al camino! ¡Hice un grito de “fuera! go!… mierda! “ y empecé a correr para atrás como pude. Cuando estaba a una distancia prudencial empecé a correr de espaldas a él, hacia abajo, por donde había venido.

En unos minutos me encontré con una chica que subía (Carmen de Texas) y le pedí si tenía un cuchillo ... Y me enseñó un mini-Opinel .... Le dije que un lince no me dejaba pasar en una parte del camino un poco más arriba y dijo que no sufriera que ella venía conmigo. Fuimos las dos de nuevo hacia el lago que estaba a una hora por encima de nosotros, ella con los bastones y yo detrás de ella (estaba cagada) con el Opinel ...

Al llegar al lugar del encuentro, ¡el lince seguía allí! Le llamamos y después de esperar y esperar finalmente se fue, poco a poco hacia la montaña. Carmen me dejó el Opinel para seguir mi entreno hacia la cima y de vuelta le devolví cruzándome con más de 100 personas (este camino es muy concurrido en verano, pero no a las 6 de la mañana). Para flipar ... Al volver del entrenamiento hablé con el guarda del camping y me dijo que era la primera vez que le contaban algo parecido. Una vez con cobertura hice un informe para los guardas del parque Natural y su respuesta fue:

"Thank you for sending in the report and the map. I watched the video and can confirm that what you did see was a lynx. That was a very unique experience (and you were never really in harms way). Thanks for sending it and consider yourself quite fortunate to have had this experience!
Best,
Eric”
Eric Odell
Species Conservation Program Manager
Terrestrial Section

Pude filmar un poco como el lince marchaba finalmente, hasta entonces no me atrevía a hacer nada …: https://youtu.be/FPe7F7e9om4

Comentarios
Mariona BG
18 Septiembre 2017 / 17:02 h
Enhorabona per aquest repte americà!! Que puguis seguir gaudint i competint amb la família que són un el millor tresor!!Gràcies per la crònica
1
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